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  • Con respecto de la importancia del periodo colonial hay

    2019-05-15

    Con respecto de la importancia del periodo colonial, hay dos ideas en sus reflexiones que quisiera rescatar: la primera es su consideración de esta época como el de la sociedad mexicana, pues es en esta etapa cuando se produce la “creación de una nueva sociedad”, cuyo desarrollo “presenta un material inagotable al escritor de genio que rinde culto buy Senexin B la verdad filosófica y a la belleza poética” (274). La segunda radica en que esta nueva sociedad se describe a través de la idea de un producto de “la diversidad de razas que desde aquellos tiempos poblaron el nuevo continente”; de un que puso de manifiesto “las extrañas influencias a que no pudo sustraerse la idea cristiana al engastarse en las informes y misteriosas teogonías indígenas, la rara mezcla que resultó de las tradiciones americanas con el misticismo monacal” y, finalmente, del surgimiento de un nuevo lenguaje que se “revela en las profundas alteraciones que sufrió el idioma de los dominadores” (274). Serán estos tres elementos los que irán forjando la identidad nacional, que se da a partir de la “historia moderna” del México independiente. Sin estos “orígenes” no se podría entender la sociedad actual, señala Vigil (y por lo tanto tampoco sus problemas). Por eso, este periodo resulta fundamental para el escritor, y por eso también debía considerarse para la escritura de la literatura nacional. La importancia de integrar los pasados anteriores a la independencia en una historia literaria será un proyecto (inconcluso) que Vigil realiza en su , obra que se publica en 1909. No se sabe a ciencia cierta cuándo inició su escritura, pero es muy probable, como lo indica Lilia Granillo Vázquez, que lo hiciera poco después de 1880, una vez que fue nombrado director de la Biblioteca Nacional (223). Es, en efecto, durante esta década que podemos situar los primeros trabajos más sistemáticos de Vigil sobre historia literaria mexicana. El primero es de 1891, con motivo de la celebración del descubrimiento de América. Para conmemorar este evento se le encomienda redactar la introducción de una antología de poetas hispanoamericanos que editará la Real Academia Española: Ahora bien, esta “Reseña histórica” (publicada en 1891), según Francisco Monterde, fue la base para la posterior redacción de su : Las palabras de Monterde iluminan sobre la génesis de la publicada en 1909, y también sobre el título con el que también se conoce esta publicación: Este libro interesa particularmente para ver cómo integra Vigil el pasado colonial, ya que está casi por entero dedicado a éste, pues, como indiqué anteriormente, la muerte le impidió concluir su proyecto. Así, su consta de un solo volumen integrado por diez capítulos, el primero de los cuáles recoge lo poco que se conocía de la producción literaria prehispánica, donde se hace referencia a algunos himnos sagrados, elegíacos y ‘filosóficos’, así como a la producción de Nezahualcóyotl. Este capítulo, además del sexto dedicado al género dramático durante la época precolombina y el siglo , son los únicos en donde aborda la producción ‘literaria’ de las culturas prehispánicas. Los otros capítulos se centran principalmente en el siglo (del segundo al octavo) y, finalmente, los dos últimos abordan la primera mitad del . El criterio de selección es amplio, no sólo incluye lo que se conoce como las , sino también la producción científica y filosófica de la época. Siguiendo un modo tradicional de organización, sus capítulos, además del orden cronológico, se organizan en torno a los géneros literarios clásicos: la lírica, la épica y el drama. Sus principales fuentes son la de fray Bernardino de Sahagún para la época prehispánica y los estudios de Joaquín García Icazbalceta para la época de la colonia. Sin embargo, el libro recoge también un número considerable de textos inéditos que se encontraban en el acervo de la Biblioteca Nacional.